Hipótesis
Tiene usted caballero, todo lo que
me gusta.
Descubrió en mí la razón por la que sigo queriendo ser mejor persona.
Y no, no es que le dedique
exclusivamente a usted todos mis éxitos personales y avances de autoestima.
No es que sea usted tan dueño de mi
persona que quiera vivir por siempre con la idea de que va a descubrir en mi a
alguien ideal para anidar en su pecho.
No, no es que le use como motivo filosófico,
ni porque haya convertido mi respeto y admiración por usted en mi religión.
No, tampoco es usted la poesía de
mi locura, ni la locura de mi poesía.
Pues erraría al ponerle a usted en
un lugar mayor que el sol, mayor que a mí.
Cierto es, que de mis éxitos le
comparto la lucha, es ahí donde le veo a diario como razón de ello, pero el
triunfo me lo quedo yo. Jamás usaré la blusa tan ceñida, que tanto le atrae a
usted del género femenino, pues necesito espacio para que hagan eco los latidos
y vuelva a escuchar doblemente su nombre.
No miento, le he descubierto siendo
cómplice de mis mejores días, de los pensamientos que me salvan del vacío sin
estrellas; le he descubierto en mis oraciones a Dios, es verle cumplir sus
sueños mi padre nuestro.
Confirmo pues que no es usted mi luna,
ni mi cielo, ni mi universo.
Es usted mi igual; mi reflejo a lo celestial.
Lupita Rentería.